miércoles, 3 de junio de 2015

Baloncesto desde otra perspectiva




El pasado viernes 15 de mayo los alumnos de periodismo deportivo de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) pudimos disfrutar del partido MyWigo Valladolid – Ribeira Sacra Breogán Lugo de una manera diferente viendo, desde cerca, como cubren los profesionales de la comunicación este tipo de acontecimientos. Éste era el tercer encuentro del ‘play off’ que acabó 77-85 para los visitantes. Minutos previos al inicio del juego en los aledaños del polideportivo ya se podía palpar el ambiente que veríamos en las gradas del Pisuerga. A medida que se acercaban las 9 de la noche, la afición morada iba ocupando su sitio y llenando el pabellón mientras los dos conjuntos calentaban. También se desplazaron hasta Valladolid algunos seguidores del Lugo que no se quisieron perder la oportunidad para animar a los suyos.

Prensa, radio, televisión, en definitiva, periodistas de los diferentes medios estaban en sus sitios colocados con bastante tiempo de antelación para no perder detalle de lo que iba a suceder en la cancha y poder contarlo al público de la mejor forma.

El primer cuarto terminó 25-15 para el equipo vallisoletano por lo que la gente se mostraba ilusionada y con mucho ánimo. En el segundo periodo el equipo lucense se vino arriba llegando a adelantarse en el marcador 29-30 en el minuto 5:43, pero los de Fisac volvieron a tomar ventaja yéndose 43-40 al descanso. Al retomarse de nuevo el juego el Breogán impuso su dominio y llegó a ponerse nueve puntos por delante acabando el tercer cuarto con 54-63 a favor. El último tramo del partido tuvo su instante de mayor emoción al empatar ambos equipos a 77, pero a pesar del entusiasmo de los aficionados violetas que cantaban el “sí se puede” el equipo de Fisac se quedó con esos puntos y el encuentro acabó 77-85 para los gallegos que se aventajaban así 1-2 en la eliminatoria del ‘play off’.

El encuentro finalizó, pero los periodistas aún tenían trabajo por hacer, quedaba la rueda de prensa de los entrenadores de ambos equipos y nosotros tuvimos la oportunidad de verlas en primera persona.

Tema periodístico aparte, de este partido nos quedamos con que, a diferencia del fútbol -que también tuvimos la ocasión de vivirlo de cerca-, el baloncesto interactúa más con el público, es más dinámico, y aunque no sea tu deporte estrella y por ende no te apasione mucho, la gente que lo ve por primera vez no tiene tiempo de aburrirse. Sin duda fue una experiencia más que añadir a nuestra etapa como estudiantes de periodismo y que, quién sabe, algún día igual podremos vivir como auténticos profesionales.




Beatriz Santos Gutiérrez

martes, 2 de junio de 2015

lunes, 1 de junio de 2015

Más allá de los 90 minutos de un partido de fútbol



Cuando decidí que quería estudiar periodismo, una de las razones fue que es una profesión diferente. Cada día es una historia nueva. Y, además, te abre puertas y te permite acceder a sitios que de otra forma sería imposible. Por ello, llevando esta reflexión al ámbito deportivo, vivir un evento (en este caso, un partido de fútbol) como lo hacen los profesionales de la información era algo que siempre había deseado y este cuatrimestre tuve la suerte de poder vivirlo, junto a mis compañeros de clase en primera persona, como si fuéramos uno más. ¿Cómo es esa labor? ¿Qué hay detrás de lo que escuchamos o vemos a través de los medios? Dudas así siempre había tenido y tras cuatro años de carrera más o menos me lo podía imaginar, pero para responder por completo a mis preguntas, qué mejor forma que verlo con mis propios ojos.

El encuentro que elegimos fue el Real Valladolid – Leganés que se disputó en la jornada 36 de la Liga Adelante en el José Zorrilla el pasado 3 de mayo. El partido comenzaba a las 18:15 horas, pero como si perteneciéramos a un medio cualquiera fuimos unos 45 minutos antes de que diera comienzo. Durante esos minutos previos al encuentro, y con nuestras acreditaciones en mano, accedimos al estadio y pudimos ver la ubicación de los diferentes medios de comunicación. Por un lado, los cámaras situados a pie de campo y en diferentes puntos del estadio para captar las mejores imágenes del partido, además de los respectivos fotógrafos. Por otro, los periodistas radiofónicos y de prensa en la zona más alta del estadio, con grandes vistas del terreno de juego para poder narrarlo con todo detalle. 



Cada emisora de radio tiene asignada una cabina y, asimismo, cuentan con micrófonos fuera de ella para captar el sonido ambiente. Una vez que comienza el partido cada periodista, según el medio al que pertenezca, realiza su trabajo de una forma diferente. Pero una vez que el árbitro pita el final del encuentro la labor de los comunicadores todavía continúa y toca ir a la sala de prensa para escuchar a los entrenadores de ambos equipos y hacer las preguntas que crean convenientes después de ver el partido (en esta ocasión el resultado final fue 2-1). El primero, el del equipo visitante, en este caso del Leganés, Asier Garitano y tras él, el míster local, Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’. 







Al igual que durante los 90 minutos de juego, cada medio utiliza los recursos necesarios (ordenador, micrófonos, teléfonos, cámaras…) para transmitir las palabras de ambos técnicos a sus respectivos espectadores.
Concluidas las ruedas de prensa de los técnicos es el turno de escuchar la voz de los protagonistas. No todos, pero sí algunos jugadores de cada equipo se prestan para atender a los periodistas en zona mixta y ofrecer sus valoraciones del encuentro a los diferentes medios. Por tanto, los partidos de fútbol para los profesionales de la información no duran sólo 90 minutos, sino que conllevan tiempo antes y después de este. Por esta razón podríamos decir que los periodistas “juegan” casi otros 90 minutos extra en cada encuentro de fútbol que cubren.



Fotografías y texto: Beatriz Santos Gutiérrez